TRÍPOLI.- El dictador libio Muammar Gaddafi anunció ayer la apertura de los arsenales para "armar al pueblo" y llamó a sus partidarios a defender Libia contra la sublevación que se hizo con el control del este del país, y amenaza con derribar al régimen que fundó hace 42 años.
Gaddafi arengó a la multitud en la plaza Verde de Trípoli, en momentos en que sus fuerzas reprimían los focos insurreccionales al oeste de la capital. "Lucharemos si ellos quieren", afirmó el líder tras un día de enfrentamientos en la capital entre fuerzas de seguridad y grupos opositores.
Con el este de Libia ya en manos rebeldes, los manifestantes antigubernamentales se hicieron del centro de Zawiyah, al oeste de la capital, y establecieron sistemas de defensa para enfrentarse a las fuerzas oficiales tras sucesivos ataques, dijo un testigo.
"Prepárense para luchar por Libia, prepárense para luchar por la dignidad, prepárense para luchar por el petróleo. Podemos aplastar a cualquier enemigo; podemos aplastarlos con la voluntad del pueblo", arengó Gaddafi.
Estrategias y renuncias
Uno de los hijos del dictador, Saif al-Islam, aseguró que el Gobierno controla el oeste, sur y centro del país, y que su familia no tenía intenciones de huir.
"Tenemos plan A, B y C. El plan A es vivir y morir en Libia. El plan B es vivir y morir en Libia. El plan C es vivir y morir en Libia", dijo a la señal turca de la cadena CNN.
Por otra parte, la ola de renuncias parece no tener fin. El embajador libio en la ONU, Mohammed Shalgham, abandonó su cargo, tal como lo hizo el lunes su adjunto Ibrahim Dabbashi.
El diplomático, que hasta el momento se había mantenido leal a Gaddafi, denunció ante el Consejo de Seguridad las exacciones cometidas en su país. "Por favor, Naciones Unidas, salven a Libia. Por favor, aprueben una resolución urgente. No se puede ser dirigente, rey o presidente si mata a su pueblo", imploró.
Reunión de emergencia
Ante la gravedad de los acontecimientos, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá hoy para seguir discutiendo la imposición de sanciones a Libia, que incluyen el embargo de armas, la congelación de cuentas y la prohibición de viajar a la cúpula del régimen liderado por Gaddafi y su familia.
De acuerdo a un borrador de una resolución de sanciones de la ONU, preparado por Francia y Gran Bretaña, los ataques contra civiles pueden haber sido crímenes de lesa humanidad, que garantizan tratamiento de la Corte Penal Internacional en La Haya.
Diplomáticos europeos dijeron que la Unión Europea impondrá sanciones la próxima semana, mientras que Estados Unidos cerró su embajada en Trípoli y analiza los pasos a seguir contra el gobierno libio. A su vez, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, llamó a una reunión de emergencia para discutir la situación del país.
Asimismo, fuentes opositoras estiman que el patrimonio del clan Gaddafi podría rondar entre los U$S 80.000 y los U$S 150.000 millones. Los despachos de la embajada de Estados Unidos en Trípoli, revelados por Wikileaks, dan una idea de los negocios de los Gaddafi. Según los cables, la familia cuenta con activos en el petróleo, el gas, las telecomunicaciones, la construcción y la prensa, entre otras actividades. (Reuters-DPA-Especial)